DEPARTAMENTO DE EVALUACIÓN Y ESTUDIOS
CEIS ORIENTACIÓN Y CAPACITACIÓN
La comunicación es una de las características primordiales que nos
identifican como seres humanos. Somos seres en comunicación, necesitamos
entablar relaciones con nuestro ambiente y con quienes lo habitan.
Nuestras interacciones requieren del uso de símbolos que sean entendidos por
las partes, a partir de una puesta en común que la mayoría de las veces es
implícita, en el sentido de que no nace como resultado de un “ponerse de
acuerdo” intencionado. Por el contrario, la mayoría de nuestros acuerdos
nacen como construcciones sociales y están incluidos en cada una de nuestros
intercambios.
Toda comunicación supone una conducta comunicativa y el resultado de su
comprensión se expresa, a su vez, en otra conducta que permite a los
interlocutores, verificar el grado de acuerdo o confusión alcanzado.
Si una comunicación es adecuada, genera intercambios compartidos por las
partes y, por ende, conductas acordes a este acuerdo. Las dificultades que
puedan surgir en los intercambios comunicacionales, pueden generar problemas
o “síntomas”, entendidos como conductas que no permiten una comunicación
clara.
Ejemplos de síntomas comunicacionales que dan lugar a efectos indeseados en
las relaciones familiares pueden ser los siguientes:
a) A veces no está claro quién es el destinatario de un
mensaje. Es común que en las familias, muchas comunicaciones se realicen
utilizando a un tercero como “correo”, para evitar un contacto más
directo: “. Otra costumbre muy extendida es hacer aseveraciones como “en
esta familia cada día las cosas están peor”, sin aclarar si es un
comentario dirigido a alguien en especial, etc.
b) Frases en donde no queda claro a quién debería pertenecer el deseo
expresado.
Es muy común que los padres contesten por el hijo cuando están en una
conversación familiar o entrevista escolar. esta conducta impide que el
niño se haga cargo de sus propios deseos y limita sus posibilidades de
expresión.
c) Otra conducta, es el uso incongruente de tiempos verbales. Un Padre
dice en una entrevista escolar: "antes me preocupaba lo que él hacía".
El tiempo verbal indica una cosa acabada, que parece no tener solución y
frente a lo cual no existen acciones concretas que puedan ayudar a
superar los problemas.
d) Alguien no contesta lo que se le preguntó o comenta algo que no tiene
que ver con lo que se está hablando. Es una manera de descalificar la
comunicación del otro. Al no contestar, el interpelado señala,
implícitamente, que la persona que emite el mensaje y que el contenido
del mismo, no es importante.
e) Cambio de un modo conversacional a otro. por ejemplo, pasando de un
modo posible (podría...) a un modo imperativo (hay que hacer...).
Implica el negar el rol participativo de la otra parte en el desarrollo
de la comunicación. Así, una comunicación cooperativa y bidireccional,
se convierte en un monólogo donde una de las partes sólo tiene el rol de
subordinado que escucha y debe obedecer.
f) En los casos de agresión o maltrato (ya sea verbal o físico), un
agresor pide disculpas a un agredido y, al mismo tiempo, le explica por
qué lo agredió. Esta conducta permite al agresor justificarse y bajar el
perfil ante la repetición. La explicación intenta involucrar al otro
como causante de la conducta agresiva. Es una forma de externalizar la
culpa, dificultando el cambio.
g) En una escena hay superposición de voces o de discursos que impiden
que los participantes se escuchen entre sí. por ejemplo, en una
entrevista familiar frente al docente, cuando alguien es interrogado,
todos hablan al mismo tiempo, impidiendo que exista una versión
unificadora y congruente de las situaciones o problemas que se están
tratando. Esta conducta supone una escalada conductual constante, donde
cada voz intenta sobreponerse a las otras
Claramente, existen muchas otras conductas que podrían
ejemplificarse como síntomas de un problema de comunicación a nivel familiar
o escolar.
Lo importante es tomar conciencia de las conductas y realizar acciones
concretas, que involucren a todos los actores del problema, de manera tal
que no exista la posibilidad de que las secuencias o conductas repetitivas
pueden interferir y reinstalarse como respuestas automáticas.
