INSTITUTO SUPERIOR DE PASTORAL JUVENIL
(ISPAJ)
d) La sexualidad
En sus comentarios se percibe que están explorando el
tema desde muchos puntos de vista: en la información que
reciben y buscan, en las conversaciones que tienen, en
las observaciones que recogen de las experiencias
cercanas de: familiares, amigos(as), compañeros. Desde
todo este entorno evalúan, seleccionan criterios,
aprenden prácticas.
La sexualidad percibida como un potencial para la vida y
el amor. Por otro lado, una suerte de fatalismo: uno
propone, el destino dispone... Algo que no saben bien
que es, puede distorsionar sus planes, adelantar sus
proyectos y experiencias. Hay como un juego entre
control y descontrol que sienten algunos que está puesto
fuera de su decisión.
También es posible reconocer que, aunque no quieren una
sexualidad moralista, anhelan una sexualidad de pareja
vivida con amor. Las mujeres son más explícitas y
reiterativas en ese aspecto, los hombres son más parcos
en su habla, sin embargo también describen sus
expectativas con contenidos éticos. Es la mamá la
persona con quien más conversan sobre este tema,
especialmente las mujeres.


Entre los preadolescentes aumenta la percepción de que
en el colegio la información sobre sexualidad entregada
es poca, en comparación con la información que se
entrega en la casa, siendo más críticos los varones.
Como se ha visto en los datos descritos, los
preadolescentes reciben mensajes muy contradictorios y
tienen muchas veces sus propios pares como único
referente para contrastarlos y elaborar criterios
adecuados respecto a como actuar en ese terreno. Los
mitos abundan. Desde los que magnifican la cantidad de
experiencias, generalizando hechos no comprobados, hasta
los que plantean que el éxito sexual es una cosa de
práctica variada y frecuente. Y dado que para los
preadolescentes una gran amenaza es pasar por inexperto
o quedar ‘out’ , muchos inician tempranamente prácticas
de riesgo en ese terreno.
Respecto del erotismo, los preadolescentes inician su
actividad sexual en modalidades previas de juegos
eróticos. Corresponde a lo que en el lenguaje actual se
denomina ‘Atinar’ o ‘agarrar’ (en ‘grado dos’, como
instaló el término el programa radial ‘Chacotero
sentimental’) es decir las caricias eróticas íntimas
pero sin penetración. Según los datos, es algo que no
han hecho y no están dispuestos a realizar el 50,3% del
total de encuestados, estarían dispuestos a hacerlo el
20,8% y lo han hecho y volverían a hacer el 22,4%. Aquí
hay diferencias significativas por sexo y edad.
En lo que respecta a las relaciones de pareja, el 77,9%
del total de encuestados señala que en el momento de la
encuesta “les gusta alguien”. Este porcentaje baja
levemente en el grupo de los hombres al 76,8% y sube un
poco en el grupo de las mujeres (79%). Tampoco existen
diferencias muy marcadas en las distintas edades. Sin
embargo, en el momento en que se aplica la encuesta, la
gran mayoría (67,3%) informa que está solo(a),
especialmente las mujeres. El 58,9% del total de
encuestados señala que “solo a veces” y “muchas veces”,
no se han sentido correspondidos en el amor. Y la
lealtad es una característica considerada importante
para elegir pareja en todas las edades, en ambos sexos y
sea cual fuere la situación actual de pareja de los
preadolescentes.