(Extracto 2º Encuentro de Orientadores Maristas
Dificultades de Adaptabilidad y Salud Mental Durante la Edad Escolar)
Las conductas de riesgo son aquellas que
comprometen aspectos del desarrollo psicosocial o la supervivencia de la persona
durante su desarrollo e incluso, en ocasiones, buscan el peligro en sí mismo.
Sin embargo hay que distinguirlas de las conductas que involucran riesgos, que
son propias de los y las jóvenes que asumen cuotas de riesgo (no muy diferentes
de los adultos) conscientes de ello y como parte del compromiso y la necesidad
de un desarrollo enriquecido y más pleno.
Dentro de las conductas de riesgo encontramos el consumo indebido de drogas,
tabaco o alcohol; conducta sexual temprana o irresponsable; conductas desviadas
o antisociales tales como violencia, delincuencia, conducción arriesgada, y
finalmente, mantener un muy bajo rendimiento escolar o deserción escolar.
Muchas de las conductas de riesgo pueden ser formas de ganar la aceptación y
respeto de los pares; o de establecer autonomía en relación con sus padres, de
repudiar la autoridad convencional, sus valores y normas, o de manejar su
ansiedad, frustración y anticipación del fracaso o de afirmar su madurez y
mostrar la transición de la niñez a la adultez.