César
Viñales Del Valle.
Coordinador Colonias de Verano IV Región, 2005
GESTA,
Fundación Marista por la Solidaridad Juvenil
Durante el mes de enero, 50 jóvenes agrupados en
la Fundación Marista Gesta participaron de las Colonias Recreativas
de Salamanca 2005 (IV región). Por diez días, dos escuelas rurales ubicadas
en el Valle del Choapa (Chillepín y Cuncumén), abrieron sus puertas para
brindar vacaciones, entretención y alimentación a cerca de 100 niños en cada
una de esas localidades. Esta obra estuvo a cargo de entusiastas voluntarios
de enseñanza media y primeros años de universidad, de entre 16 y 20 años que
dejaron las comodidades de sus hogares y partieron con una mochila cargada
de ganas, ilusiones, temores, pero por sobre todo, de mucha solidaridad.
En cada escuelita 25 “tías” y “tíos” se hacían
cargo de transmitir valores y entretención a los niños y niñas que asistían
diariamente a la Colonia. Algunos de los temas que aprendieron practicando
fueron: trabajo en equipo, el amor, la familia, los derechos de los niños
etc. También hubo talleres manuales, artísticos y deportivos así como
carnavales, bingos y paseos al tranque o al río, todo en un ambiente de
mucha alegría y entusiasmo.
En la Escuela Básica de Cuncumén (que significa
“Murmullo de Aguas”), un grupo de jóvenes del Movimiento
Juvenil Marista “MARCHA” perteneciente al Instituto Alonso de Ercilla,
se hizo presente para vivir como comunidad junto a sus guías una experiencia
de amor concreto basada en el servicio a los más olvidados de la sociedad.
Así estos diez peregrinos de la cordada “Eternidad” (4º medio),
aprendieron cosas que no se enseñan en el colegio ni se encuentran en
los libros, pero son de esas experiencias significativas y vitales para su
desarrollo vocacional que incluye la mirada al entorno social con
responsabilidad.
Comer la comida entregada por JUNAEB y no los
platos favoritos que se preparan en casa, dormir en el suelo y no en una
mullida cama, limpiar los baños y lavar la loza son algunas de las cosas que
otorgan a estos jóvenes un valor agregado a sus vidas y los hace
responsables del hermano que sufre.
Cada día de Colonias, estos estudiantes junto
a otros jóvenes provenientes de la parroquia “Marcelino Champagnat” del
sector de Las compañías en La Serena; del colegio “Nuestra Señora de Loreto”
de Las Condes; o de la parroquia “La Transfiguración del Señor” en
Providencia; y varios estudiantes de las más diversas carreras y
universidades del país compartían de igual a igual sus sueños, sus
cansancios y sus historias, nutriéndose de la diversidad y de la convivencia
que sólo se logra trabajando por un Chile mejor junto a los más necesitados.
