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Familia y Rendimiento Escolar (3° Parte)

Dr. E. Carrasco. En revista “De Familias y Terapias”, año 1 

Para terminar esta reseña, queremos destacar la importancia que adquiere la relación entre la institución y su equipo docente con los padres del niño que enfrenta dificultades escolares. Los conflictos presentes en esta interacción se ven influidos tanto por las dificultades y tensiones permanentes, como por los problemas, atribuciones y aspectos emocionales revisados en los artículos de las semanas precedentes.

Para comenzar, es importante destacar que, una vez que el niño ingresa al sistema escolar, el contexto en el cual se aprende y desarrolla se vuelve más complejo y con más potencialidades. Su interacción estará determinada por personas que pertenecen a dos mundos diferentes, cada uno con su organización, jerarquías, creencias y valores.

Además, el mundo escolar se inserta en las relaciones interpersonales, el aprendizaje social, los afectos y el desarrollo de valores. Son estas áreas las que tienen el potencial de producir situaciones conflictivas.

Entre estas, se pueden señalar las siguientes:

a) Conflicto por competencia: Enfrentados a un determinado problema del alumno – hijo, profesores y padres se culpan y descalifican mutuamente. En esta situación, se pueden escuchar frases como: “el profesor rechaza a mi hijo, le tiene mala barra”; o bien: “los padres no lo apoyan, no se preocupan de él”, que reflejan la visión de que el problema “está al otro lado”.

Así como se puede hablar de los padres como los primeros educadores, también se pueden señalar las “funciones parentales” de los profesores.

Es común que estos conflictos no sean enfrentados directamente por los involucrados, apareciendo la descalificación, explícita o implícitamente, cuando el problema es tratado con el niño. Como consecuencia, éste se ve atrapado en un conflicto de lealtades, confuso en cuanto a qué criterios seguir, a quién respetar.

Por otro lado, padres y profesores, enredados en el conflicto, pierden posibilidad de encontrar mejores alternativas para enfrentar el problema del niño: apoyo consistente, reglas claras, coherencia en los límites.

No es raro que este sistema relacional de “triangulación” sea la repetición de un sistema análogo ya existente en la familia.

b) Escalada de incompetencia: La organización es similar a la anterior, en cuanto a la simetría de las actitudes. La diferencia consiste en que ambas partes responden con incompetencia a la incompetencia del otro. Cada intento de hacerse cargo del niño con dificultades aborta antes de correr el riesgo de la descalificación.

Una situación normal en estos casos es el traspaso del problema a diferentes fuentes de apoyo, primero externas a la familia (petición de los padres de una especial dedicación por parte del profesor) y después también externas a la escuela (uno o más profesionales externos actuando, a veces, simultáneamente). Sin embargo, cada una, al dar señales de fracaso, es abandonada.

De este modo, las debilidades del contexto familiar y escolar construyen un poderoso modelo de fracaso que amplifica las posibles deficiencias del niño.


- Conclusiones

Se ha descrito la relación que existe entre los factores escolares y relacionales al momento de analizar y comprender el proceso de aprendizaje y rendimiento de los alumnos. La aplicación de estos conceptos a las estrategias de intervención pueden resumirse de la siguiente manera:

1. La cooperación entre familia y escuela debe ser el punto de partida de cualquier abordaje potencialmente exitoso.

2. Además de las evaluaciones psicoeducacionales y neurológicas, resulta necesario evaluar el contexto familiar del aprendizaje, sin esperar a que dicha evaluación de se haga necesaria por “descarte”o porque los problemas familiares son demasiado evidentes.

3. Conocer las propiedades del contexto familiar del aprendizaje no significa que la familia deba ser tratada necesariamente.

4. Las evaluaciones e intervenciones deben ir dirigidas principalmente a aspectos como: orientación de los padres a su hijo frente a una tarea, clima de ejecución de dicha tarea, instrucciones e información de la tarea, refuerzos y límites, dificultades de comunicación de los problemas existentes.


  

 

 
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