Diversas circunstancias hacen que cada vez se dé
más el estrés, también entre los jóvenes: exámenes, fracasos escolares,
fracasos sentimentales, problemas con la familia, separaciones de los
padres, decepciones con los amigos ... ¿Cómo librarnos del estrés? He aquí
los dos puntos por los que pasa el eje de trabajo contra el estrés y la
superación del mismo.
1. Adaptación:
Para libramos del estrés es necesario adaptarse. Adaptarse no es ni
acomodarse ni resignarse. Consiste en aceptar activamente una realidad
concreta en un momento concreto.
- "Hay que arar con los bueyes que tenemos". O sea, partir del aquí y ahora,
de lo que tenemos "en este momento". Tus bueyes son un curso desquiciante,
una familia atosigante, unos amigos decepcionantes... o que te ha tocado la
lotería. Con eso hay que navegar.
- El alumno o alumna que está sometido a las exigencias de los profesores, a
las presiones de orden, estudio, horario de su familia... no consigue nada
renegando de unas responsabilidades que no le apetece asumir. Mejor: sí que
consigue algo: cargar las pilas negativamente.
- Mientras su papel es el de alumno o el de hijo, ha de dejarse dirigir,
aceptar el ritmo impuesto por los demás. Si, por el contrario, elige una
actividad propia, toma sus propias decisiones, va con sus amigos..., él o
ella es quien dirige. En las dos situaciones debe actuar desde la propia
libertad.
- Todo depende de la capacidad que cada uno tiene para asumir "su función en
este momento preciso". Por lo tanto, todo depende del grado de
identificación de la realidad. Ese es el segundo punto.
2. Identificación:
- Es necesario tener sentido de la realidad, identificarla. Como cuando
hacemos una fotografía: la perfección del producto final depende de la
máquina, de la luz, de la calidad de la película, del papel... Pero sobre
todo depende del enfoque: no podemos tener la seguridad de que la fotografía
salga bien hasta que la imagen del objetivo no coincida perfectamente con la
imagen real. (Y aún así, a veces sale mal).
- Éste es uno de nuestros trabajos más importantes en la vida: vamos
haciendo ensayos continuamente hasta que nuestra imagen interior coincide
exactamente con nuestro plantea- miento humano. Ahí es donde nos encontramos
con nosotros mismos.
- A partir de ahí podremos enojarnos, deprimirnos, alegrarnos,
entusiasmarnos, aburrirnos..., pero siempre sin perder la verdadera
referencia, que es la superposición de la imagen de fuera (acontecimientos)
con nuestra propia imagen.
- Esto explica la actitud de las personas que, aunque no puedan conseguir lo
que desean en un momento dado, sin embargo no se acomodan, ni se resignan ni
renuncian a conseguirlo, siempre que esa meta forme parte de la propia
definición que uno ha hecho de sí mismo.
- Esta perfecta adecuación entre realidad e imagen interior constituye la
esencia del equilibrio personal y se convierte en la vacuna más efectiva
contra el estrés.
PARA HACER:
¿Qué situaciones nos causan estrés? Hacer la lista.
¿Cómo reaccionamos ante esas situaciones? ¿Qué hacemos?
Identificar emociones, pensamientos y acciones de cada una de ellas.