(Extracto 2º Encuentro de
Orientadores Maristas
Dificultades de Adaptabilidad y Salud Mental Durante la Edad Escolar)
Si bien este término no es unívoco y existe una
gran disparidad de criterios para unificar el sentido último del mismo, hoy
cobra cierta fuerza la definición que la entiende como una alteración que se
manifiesta por la dificultad en el aprendizaje de la lectura a pesar de haber
seguido una instrucción convencional, tener una inteligencia adecuada y
oportunidades socioculturales. Depende de dificultades cognitivas fundamentales
que tienen frecuentemente un origen constitucional.
• Errores de exactitud lectora
Suelen ocurrir de una manera asociada y/o simultánea con los errores en la
comprensión y en la velocidad lectoras. Se dan tanto en letras como en sílabas y
palabras. Los principales errores que se producen en la dimensión de la
exactitud lectora son:
- Adición. Consiste en añadir sonidos vocálicos, consonánticos e incluso sílabas
inexistentes a las palabras que se están leyendo.
- Adivinación. Es un tipo de error de exactitud que se produce cuando al leer la
palabra solamente se realiza una fijación ocular sobre la primera sílaba (o la
segunda si la palabra es trisílaba) y no sobre la totalidad o punto central de
la palabra. El error de adivinación es muy típico de niños y niñas
impulsivos/as.
- Inversión. Se da en grafías cuando se altera la forma de la letra invirtiendo
o cambiando su posición con respecto a algún eje de simetría (rotación): m por
w, n por u. El error de inversión consiste, pues, en una alteración o
transposición del orden lógico-secuencial de las grafías.
- Omisión. Consiste en omitir la lectura de letras, sílabas o incluso palabras.
La omisión de sonidos vocálicos es muy habitual. Los fonemas que se omiten con
mayor frecuencia son: n, r, l, y s. Se omiten principalmente cuando el sonido
consonántico se encuentra antes de otra consonante.
- Sustitución. Consiste en cambiar unos sonidos vocálicos o consonánticos por
otros que no se corresponden con la grafía.
• Errores en la escritura
Simultáneamente a los errores que se producen en la lectura, aparecen otros
errores en la escritura que en algunos casos son los mismos que se han producido
en la decodificación fonética. Estos errores posibles son los que siguen:
- Repeticiones. Escritura repetida de grafías, sílabas o palabras.
- Fragmentaciones. Rotura incorrecta al escribir las palabras.
- Contaminaciones. Unión de dos o más palabras de modo incorrecto.
- Omisiones. Bien sea dejar de escribir alguna letra, o sílaba, y en casos menos
frecuentes toda una palabra.
- Adiciones o añadidos. Consisten en añadir grafías o sílabas a las palabras
escritas.
- Inversiones. Son alteraciones del orden secuencial de las letras.
- Sustituciones. Se cambian unas letras por otras, especialmente las que tienen
una cierta similitud fonética: t – d, o similitud espacial: d – b, b – p, q – d,
n – u, m – w.
• Errores de velocidad lectora
Leer muy deprisa produce errores de exactitud. Leer con excesiva lentitud
dificulta la comprensión. Bajo esta dimensión de la velocidad en la lectura se
encuadran los siguientes errores o dificultades:
- Silabeo. Consiste en leer sílaba a sílaba. Se trata de una lectura fragmentada
de la palabra que lleva a una intermitencia monocorde con ausencia de fluidez y
de estructuración rítmica de la frase. Un excesivo número de fijaciones oculares
propicia que no se abarquen más sílabas o la palabra entera de un solo “golpe de
vista”.
- Denegación. Es definida como un tipo especial de omisión pero intencional o
deliberada. Al encontrar el lector o lectora excesiva dificultad en su lectura
opta por omitir su lectura después de haberse detenido durante unos instantes
para intentar decodificarla.
- Lectura mecánica veloz. Consiste en imprimir una excesiva velocidad que
imposibilita o impide una comprensión del texto con el consiguiente deterioro de
la calidad lectora.
- Ralentización por exceso de fijaciones. Cuantas más fijaciones oculares se
realicen en cada renglón habrá menor velocidad lectora. Se entiende por fijación
ocular a la detención del ojo en cada salto o intervalo de lectura. Los lectores
y lectoras poco expertos suelen realizar una fijación ocular por cada palabra,
de modo que se “detienen” a leer tantas veces como palabras contenga el renglón.
- Vocalización. Se denomina también labialización y consiste en la repetición
verbal de las palabras a medida que se va leyendo. Existe vocalización completa
cuando se realiza una réplica labial íntegra, palabra a palabra de lo que lee
silenciosamente y vocalización incompleta cuando la labialización se da
ocasionalmente.
- Subvocalización. Consiste en pronunciar mentalmente las palabras que se van
leyendo.
- Señalado. Constituye un hábito de apoyo indicador para guiar o direccional la
lectura. Suele hacerse utilizando el dedo o el lápiz para “no perderse” en los
renglones.
- Regresión. Este defecto lector consiste en la relectura de palabras y frases
debido a los errores cometidos en la primera lectura o en pérdidas de la
fijación ocular.
- Otras dificultades lectoras que inciden en la velocidad son los cambios de
líneas (perderse entre renglones) por problemas del dominio visual y los
movimientos de cabeza o hábito de mover la cabeza desplazando acompasadamente
hacia la derecha a medida que se va leyendo, en lugar de desplazar únicamente
los ojos.
• Dificultades en la comprensión lectora
Suelen darse en dos niveles de lectura: en la comprensión lectora literal, en la
comprensión lectora interpretativa y, en un nivel experto, en comprensión
lectora crítica.
En la literal se encuadrarían las dificultades relativas a una lectura de
reconocimiento y memoria de los hechos, ideas principales, secundarias,
secuencia de acontecimientos, palabras nuevas, etc.
En el plano interpretativo las dificultades de comprensión estarían referidas a
la contextualización del significado tales como la dificultad en realizar
traducciones simultáneas de palabras o expresiones, dificultad en inferir
consecuencias, en valorar, en discernir lo real de lo ficticio, etc.