(Extracto 2º Encuentro de Orientadores Maristas
Dificultades de Adaptabilidad y Salud Mental Durante la
Edad Escolar)
El
problema radica en que los niños presentan las mismas
características que definen el Síndrome de Déficit
Atencional con Hiperactividad (SDAH): desadaptación
escolar, social y/o conductual, pero que, a diferencia
de quienes realmente tienen este trastorno, sus
problemas no se explican por un retraso madurativo.
El problema es gravísimo porque aproximadamente de cada
10 alumnos que llegan a la consulta de un especialista
por un supuesto SDA, en realidad 8 tienen otros tipos de
problemas y resulta muy riesgoso no detectarlos a tiempo
y encubrirlos con un falso Déficit Atencional.
Además, si hay error en el diagnóstico se puede deducir
que le SDA ha aumentado considerablemente. No es raro,
por ejemplo, que en colegios masculinos las cifras de
este trastorno lleguen al 60%, cuando en verdad el
porcentaje real, que se ha mantenido invariable en el
tiempo es de 12 a 15%.
La diferencia corresponde a niños que se comportan cómo
si tuvieran SDA, pero en realidad no lo tienen.
Finalmente, un número elevado de alumnos que parecen
tener SDA impide una mayor dedicación de sus profesores
a quienes realmente sufren ese trastorno. ¿Por qué
sucede esto?
En el Pseudo Déficit Atencional las causas de la
dificultad de concentración, de la irritabilidad e
impulsividad que presenta el niño, no se explican por el
SDA, sino por otras razones que son:
1. Los malos hábitos de vida
Estos tienen que ver con: la deuda de sueño; la
alimentación inadecuada y el exceso de videojuegos y TV.
Este conjunto de malos hábitos es sin duda la causa más
común del Pseudo Déficit Atencional. Cada uno de los
tres aspectos son propios de los tiempos que vivimos,
pero no por eso inocuos. Cada uno por separado puede
generar un pseudo déficit, pero es muy habitual que se
den juntas.
2. El estado ansioso
La presencia de ansiedad en el alumno, en forma
permanente y constante, es también un cuadro muy similar
al SDA y, por lo tanto, una de las causas del Pseudo
Déficit Atencional. Es decir, el alumno ansioso tiende a
ser confundido con un alumno con déficit atencional, de
manera que es tratado como tal. Esto sin duda es
riesgoso, pues se oculta el problema de fondo que es la
ansiedad.