Raúl Cheix M.
Director CEIS Orientación y Capacitación
Hermanos Maristas - Chile
1.
Identidad y características de
la orientación tutorial
La hora de orientación
tutorial forma parte del plan de estudio y en cuanto tal, tiene
características comunes al resto de los sectores y subsectores de
aprendizaje. Sin embargo, es un espacio muy diferente a ellos por
identidad y características.
1.1. Elementos identificadores de la hora de tutoría de
curso:
El contenido
en la hora de tutoría,
a diferencia de los demás
sectores y subsectores de aprendizaje, viene dado por los elementos
constitutivos del desarrollo del alumno. Las seis Dimensiones Formativas dan
cuenta de estos ámbitos escolares. Cada una de ellas representa un aspecto
de la persona que sólo se comprende desde la integralidad e interrelación
entre ellas. Esta es una representación esquemática para comprender a la
persona en su integridad. Su organización lógica y aplicación permiten dar
respuesta a los procesos internos de la persona y a las variables externas
que se presentan en el proceso de desarrollo del alumno. Cada una de ellas
tiene su especificidad y relevancia. Ninguna tiene preeminencia sobre otra.
Todas tienen pertinencia en cada etapa del ciclo vital, aunque no suponen el
mismo nivel de profundidad y trascendencia.

La metodología
propia de la tutoría requiere de una disposición especial por parte del
educador. El tutor de curso debe hacerse conciente de su rol de mediador y
facilitador para los procesos personales e interpersonales de sus alumnos.
Se espera que a través de esta hora semanal, el alumno adquiera un mayor y
mejor nivel de conocimiento de sí mismo, de sus procesos, de sus dinámicas
internas, de sus tareas del desarrollo y de sus condiciones personales.
Pero también es el espacio para aprender a convivir con otras personas que
tienen en común un proceso similar de crecimiento y de maduración. La hora
de tutoría, además, integra de manera realista y armónica la triple
dimensión de la persona del alumno en formación: su pasado, la vivencia del
presente y las expectativas y proyectos de futuro. Finalmente, la tutoría es
también el lugar de encuentro con el entorno, con sus ofertas, sus desafíos,
necesidades y problemas. La tutoría es, en definitiva, experiencia personal,
interpersonal, temporal y social.

Relación alumno - tutor.
Esta es una hora de clases
en que alumno y educador se encuentran en una dinámica bastante simétrica.
Ya no se establece un diálogo entre el maestro de un saber y el aprendiz de
ese contenido cultural. Tanto para el alumno como para el educador se supone
una disposición a querer crecer en humanidad. En este ámbito, la tutoría
también es una experiencia educativa para la propia persona del educador por
cuanto puede constituirse en ocasión de crecimiento personal y social. En
este caso, lo que está en juego es la calidad de persona que aporta cada uno
a la relación. El adulto y el que se inicia en el camino de la vida. El que
ha ganado en experiencia y el que explora y necesita descubrir por sí mismo.
En esta hora dentro
del currículo escolar no es tan relevante lo que el educador “sabe” sino lo
que el “es” en cuanto persona. La mirada del alumno y del curso no se
focaliza en su saber o saber hacer, sino en lo que trasmite el educador en
términos de su forma de ver y vivir la vida. De la misma manera, el alumno
no es el receptor y el educador deja de ser el que ilumina y entrega. Ambos
aportan y reciben. Mirada desde esta perspectiva, la hora de tutoría es un
espacio privilegiado para el diálogo constructivo entre la niñez, la
juventud y adultez. En definitiva, para confrontar lo nuevo con lo
conocido, una instancia para aprender en y desde la experiencia compartida.

Definidos los contenidos, metodología y la relación entre
alumno y educador en la hora de tutoría, corresponde ahora explicitar la
naturaleza propia y distintiva de esta hora dentro del plan de estudio del
currículo escolar.