powered by FreeFind


 
Novedades Aporte Pedagógico Educación Familiar

 
La Felicidad de lo Cotidiano

"No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso". Borges

A veces la dicha pasa tan fugaz con una intensidad que no valoramos por común y corriente. Será posible la Felicidad? Será posible darse cuenta a tiempo de que se es feliz, de que se está siendo feliz en el instante preciso, fugaz, indetenible en que la felicidad nos alcanza? O será necesario perder a algo para así, y solo así, saber no tanto cuan importante era eso para nosotros sino cuánta dicha nos proporcionaba?

Estamos preparados nosotros, hombres y mujeres, en nuestra humana condición, para reconocer, cuando todavía es acto, promesa, y no sólo recuerdo, el valor de un momento, un gesto, una mirada? La idea de felicidad indisolublemente ligada a lo cotidiano, a lo ordinario y común de todos los días, más allá de valores y talentos. La noción de felicidad asociada a la dicha muda y indescriptible de tenerse (de tener con quien compartir un momento, de quién recibir un gesto, a quién dirigir una mirada, con quién compartir un silencio). La dicha módica, invalorada por común y corriente, por estar ahí, tan al alcance de la mano. La dicha que pasa, tan inadvertida a veces, mientras cuerpo y alma se desvelan persiguiendo alguna otra Dicha, así, con mayúscula, esquiva, escurridiza, utópica. Una dicha que siempre estará allá, más adelante, inalcanzable. Una dicha mayor. Una dicha que, para serlo, no puede ser de este mundo. "No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso", escribió alguna vez Borges. Seremos capaces de aprehender, con todos nuestros sentidos, esa pequeñísima porción de Cielo en la Tierra con que la vida nos celebra fugaz, cotidianamente, a pesar, incluso, de nosotros mismos? O estaremos condenados, de manera irremediable, y por los siglos de los siglos, a tener por paraíso sólo un paraíso perdido? .


  

 

Volver Atrás

Historial Novedades