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¿Cómo utilizar
los resultados de las Pruebas de personalidad de la Bateria
Ceis para orientar a nuestros alumnos?
Guillermo
Frez De Negri
Psicólogo
Vamos a señalar cuatro aspectos en los cuales las
pruebas de personalidad son indispensables para proporcionar
una ayuda verdadera y eficaz.
- Podemos ayudar a
nuestros alumnos, en primer lugar, a detectar si tienen
desajustes o problemas psicológicos que deban ser
tratados oportunamente.
En
base a un estudio de correlación de los puntajes de las
pruebas de personalidad y adaptación de la Batería CEIS con
el “Cuestionario para evaluar salud mental en la edad
juvenil” de José Montalbán y otros (Tesis de Psicología
de la Universidad Católica, 1984), se obtuvieron indicadores
muy simples que señalan desajustes o problemas psicológicos.
Tales indicadores son comunes para hombres y mujeres, pero
distintos según los niveles en los cuales se utilizan las
pruebas: Octavo Básico, Segundo y Cuarto Año de Educación
Media.
Los
indicadores de desajuste o problema psicológico son los
siguientes:
4º
EM: Si la persona obtiene 2 ó más puntajes que se
ubiquen desde el percentil 25 hacia abajo, sumando todas las
escalas del test de personalidad y el de adaptación (10 en
total).
2º
EM: Si la persona obtiene 4 ó más puntajes que se
ubiquen desde el percentil 35 hacia abajo, sumando todas las
escalas del test de personalidad y el de adaptación (10 en
total).
8º
EGB: Si la persona obtiene 4 ó más puntajes que se
ubiquen desde el percentil 40 hacia abajo, sumando todas las
escalas del test de personalidad y el de adaptación (10 en
total).
Por ejemplo, si el profesor jefe observa que un joven
de 4º año de Educación Media tiene percentiles inferiores a
25 en la escala de “sociabilidad” y de “estabilidad”
dentro de la prueba de personalidad, y también en “adaptación
fisiológica”de la prueba de adaptación, puede inferir que
esa persona presenta desajustes psicológicos. Y lo mismo
puede inferir un profesor jefe que observe 5 puntajes bajo el
percentil 40, en los resultados de los test de personalidad y
adaptación de un alumno de 8º básico.
Ante la presencia del indicador de desajuste o
problemas psicológicos en el informe de una persona, el
Profesor Jefe u Orientador deberá conversar y conocer más a
fondo el problema que presenta el joven, y lo derivará al
psicólogo o psiquiatra según lo estime conveniente y
oportuno.
Dependiendo de la intensidad y magnitud del problema,
pueden aplicarse también algunas medidas de apoyo en el
colegio mismo, o con la familia si ésta fuera un ámbito
importante donde se presenta el problema.
2.
También podemos ayudar a nuestros jóvenes en aquellos
rasgos de personalidad que están en bajos niveles de
desarrollo y ajuste y que necesitan madurar y desarrollar aún
más. Esto no se refiere a problemas en sí, sino que a rasgos
o niveles de adaptación que si bien son normales, aún les
falta madurez y desarrollo. Por ejemplo: puede haber un joven
que tiene un percentil bajo en “confianza en sí mismo” y
en “sociabilidad”. Esto nos indicaría que el joven no se
tiene mucha confianza en sí mismo y que tiende a retraerse
dentro de los grupos. Una posibilidad es que el joven no
quiera ver el problema que tiene, o tal vez, no sepa cómo
superarse en estos aspectos. En los casos de este tipo, no se
necesita un tratamiento especializado, sino que se requiere
orientación sobre alternativas de solución, y apoyo durante
el proceso de cambio.
Es importante señalar que un
beneficio básico de las pruebas, es que el joven puede verse
retratado en su forma de ser, lo cual le permite autoconocerse
y tomar
conciencia de su personalidad. Este sólo beneficio ya es de
utilidad extraordinaria para los adolescentes, que de por sí,
están en proceso de búsqueda de su identidad.
En
todo caso el apoyo brindado para desarrollar su personalidad,
es importante sobre todo en una educación integral y
personal.
- Un tercer aspecto
donde se puede ayudar al joven, y en el cual las pruebas
de personalidad tienen un papel importante, es en la
orientación vocacional.
La
elección profesional de una persona, debe tomar en cuenta los
rasgos de personalidad, que presupone tal elección y los
rasgos que el sujeto presenta. Hay profesiones que requieren
determinadas características de las personas que las ejercen.
Si la persona que está orientándose no tiene tales rasgos
necesarios para ejercer esa profesión o tiene rasgos
incongruentes con ella, no puede ser alentada a tomar dicha
decisión y se le tendrá que enfrentar con esa realidad.
En
general, se puede señalar que las elecciones profesionales
que el joven hace, deben ser congruentes con los rasgos de
personalidad que el futuro ejercicio de esas profesiones
requiere. Es de gran importancia que el Profesor Jefe y
orientador Vocacional conozcan los rasgos de personalidad que
requieren las distintas carreras profesionales. Para tal
efecto, sugerimos consultar el libro de Giorgio Agostini y
otros, titulado “Para qué sirvo yo” (Ed. Intelectum,
1984), en el que encontrará la información necesaria.
- El cuarto aspecto en
el cual podemos ayudar a nuestros alumnos en base a las
pruebas de personalidad, es en su rendimiento escolar.
Aparentemente
no tiene mucha relación la personalidad con el rendimiento,
pero podemos señalarlo como un aspecto importante demostrado
en varias investigaciones.
En
primer lugar, hay bajos rendimientos que están relacionados
primordialmente con problemas en algún aspecto de la
personalidad o adaptación. También puede colaborar
secundariamente en algunos casos de bajo rendimiento.
Y,
en segundo lugar, hay rasgos de personalidad que tienen
directa relación con el buen rendimiento, como por ejemplo,
“Seguridad en sí mismo”,”Dominio”,
“Autosuficiencia”, “Logro”. Estos rasgos pueden ser
desarrollados en los alumnos, sobre todo en aquellos que
tienen bajos puntajes en estos rasgos y que también presentan
bajo rendimiento.
No
se debe olvidar que para desarrollar los rasgos indicados, se
debe trabajar alentando y apoyando aquellas conductas específicas
y habituales que componen ese rasgo de personalidad.
Hemos
intentado darles una pauta sencilla para que las pruebas de
personalidad puedan ser aprovechadas en la orientación y
apoyo que constantemente brindan los Profesores Jefes y
Orientadores a sus alumnos. Sin estas pruebas, la orientación
carecería de una serie de aspectos que no son cognoscitivos,
pero que le dan una característica humana, personal e
integradora a nuestra labor.
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