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Utilización de las
Pruebas de Personalidad (Baterias Ceis)
en la Orientación Escolar
Guillermo Frez
De Negri
Psicólogo
I. INTRODUCCIÓN
El presente artículo tiene
la pretensión de ser un apoyo para el Orientador o Profesor
Jefe que ha aplicado a sus alumnos, las Baterías CEIS, las
que incluyen pruebas de personalidad. La utilización efectiva
de estas pruebas puede ser beneficiosa tanto para el alumno
como para el profesor u orientador.
Se quiere plantear en forma
muy simple, cuatro temas que pueden dar la orientación
básica que es indispensable considerar para lograr el
objetivo. Los temas son:
- ¿Qué es la personalidad?
- Niveles de descripción de la personalidad.
- Los rasgos de personalidad.
- ¿Cómo utilizar los resultados de las pruebas de
personalidad de la Batería CEIS para orientar nuestros
alumnos?
II. ¿QUÉ ES LA
PERSONALIDAD?
La personalidad es el
conjunto de formas características de responder o enfrentar
los estímulos de la vida, que se organizan y conforman una
estructura típica, única, personal de cada individuo.
Esta estructura de
personalidad es estable, permanente. Debido a esta
estabilidad, la persona tiene formas típicas o habituales de
reaccionar a través del tiempo y tiene una identidad propia.
Así como es estable, la
estructura de la personalidad de un sujeto es dinámica,
adecuándose a las variaciones del medio y del propio
organismo físico y psicológico.
En esta estructura u
organización de la personalidad, están involucrados no sólo
aspectos emocional-afectivas sino que también formas de
reaccionar cognoscitivas y conativas, como asimismo, los
rasgos físicos de la persona.
Lo anterior nos indica que
cada una de las partes se organiza e interrelaciona con las
otras partes, logrando una estructura de personalidad
completamente individual. Por ejemplo, las formas de
reaccionar frente a la adversidad pueden depender de lo que el
sujeto sienta emocionalmente, pero a la vez dependen de las
alternativas de solución que ves, y también del empuje que
tenga para salir adelante. En el ejemplo, vemos que las formas
típicas de reaccionar del sujeto, dependen de todos los
factores señalados que se interrelacionan.
En otro ejemplo, podemos
observar que hay personas que por un problema físico o un
rasgo físico característico, crean una personalidad
congruente con dicho rasgo o problema físico. Piense el
lector en las personas de baja estatura que tienen
"excesivo desplante" o los gordos "talleros y
entretenidos".
Resumiendo, se puede decir
que la personalidad es ese conjunto de formas de reaccionar
características que se organizan y estructuran, permitiendo
diferenciarse de los demás y tomar conciencia de la identidad
propia.
III. NIVELES DE
DESCRIPCIÓN DE LA PERSONALIDAD
Cuando el Orientador o el
Profesor Jefe piensa en la personalidad de algún alumno,
está haciendo un resumen de las conductas que le ha observado
a tal alumno.
También a veces, se ve en la
dificultad, que un alumno tiene una personalidad con
características inadecuadas, y es difícil pensar en lo que
se debiera hacer para cambiar tal personalidad.
Es básico distinguir los
niveles en los cuales se puede describir la personalidad.
H. Eysenck, un conocido
investigador de la personalidad, ha distinguido cuatro niveles
en los cuales se puede abordar y describir la personalidad. El
primer nivel es la respuesta específica, que son los actos o
conductas que ocurren en cualquier momento. El segundo nivel,
es denominado respuesta habitual que son todos los actos que
se realizan en forma repetida en circunstancias similares.
Estas respuestas habituales son posibles de predecir con
relativa certeza, diferenciándose con las respuestas
específicas, las cuales producen errores en la predicción,
con mayor probabilidad. Los tests en general hacen su sus
preguntas en el nivel de conductas habituales.
El tercer nivel, es el rasgo,
que es la organización de respuestas habituales. Las
respuestas habituales se pueden relacionar teóricamente
conformando un grupo, que pasa a ser un rasgo. Como ejemplos,
podemos decir: irritabilidad, tolerancia, responsabilidad,
rigidez.
El cuarto nivel de
descripción de la personalidad es el tipo. Este es la
organización de varios rasgos. Para llegar a establecer un
tipo, se requiere que los rasgos se observen relacionados y
que puedan, teóricamente, conformar un tipo. Por ejemplo, el
tipo extravertido, debe tener ciertos rasgos de sociabilidad,
impulsividad, actividad y excitabilidad (en la visión de
Eysenck).
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