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Algunas
consideraciones sobre la relación existente entre el
cuestionario de personalidad de Bernreuter y el cuestionario
de adaptación de Bell, que incluye la batería CEIS en 4º
año de educación media
Guillermo
Frez De Negri
Psicólogo
En el presente artículo
queremos complementar la información anticipada en otro
anterior, dirigido también a Profesores Jefes y Orientadores,
sobre "La Utilización de Pruebas de Personalidad en la
Orientación Escolar". En él aparecen como pruebas de
personalidad, sin especificar diferencias, las pruebas de
"descripción de rasgos" y las de "ajuste o
adaptación de la personalidad". Ambos tipos de pruebas
se incluyen dentro de los tests de personalidad, pero la
interpretación y significación de una y otra, difieren.
Pruebas de personalidad:
"descripción de rasgos" y adaptación
Los tests de personalidad
más conocidos, son del tipo de "Descripción de
rasgos". Los rasgos son características o facetas
distintivas de la personalidad de un sujeto. Utilizamos los
rasgos para caracterizar a una persona, para especificar cómo
es habitualmente (cómo se comporta, cómo reacciona, cómo
siente), y esto lo hacemos a través de descripciones como
"es tranquilo, inmutable, introvertido, minucioso".
Esta descripción se basa en aquellos rasgos distintivos,
propios, que señalan el tipo de personalidad del sujeto. Este
ejemplo está basado en rasgos individuales, aunque las
pruebas utilizan rasgos comunes, es decir,
características que todas las personas poseen en mayor o
menor grado, como son "Dominio" o
"Extroversión". A una persona la podemos
caracterizar y diferenciar de las demás, por los rasgos que
se le observan o reporta, como por ejemplo "es
extremadamente extrovertido, con mediana estabilidad
emocional, poco dominante". En esta descripción usamos
rasgos comunes y la diferencia que se establece entre una
persona y otra es el grado en que un sujeto tiene un alto o
bajo desarrollo en ese rasgo y por otra parte, se diferencia
por la combinación u organización que los rasgos tienen
entre sí. En este tipo de pruebas de descripción de rasgos,
los sujetos usualmente se distribuyen en forma normal, vale
decir hay pocos con altos y bajos puntajes, y una buena
cantidad obtienen puntajes medios.
Por el contrario, en una
prueba de "ajuste o adaptación", se espera que las
personas que aparecen inadaptadas o desajustadas sean una
minoría, lo cual fluctúa según lo que mida cada escala. Por
ejemplo, en la prueba de Bell, se ha visto que la escala de
Adaptación Fisiológica cuenta con una minoría cercana al
15% de sujetos que responden como inadaptados. En cambio en la
prueba de Adaptación Social, alrededor de un 35% responden
como inadaptados. Lo cual quiere decir que no existen
parámetros comunes y específicos de la cantidad que deben
responder como adaptados, porque esto depende del área de
adaptación que se trata y de la especificación de cada una
de ellas.
Circunscribiéndonos a lo que
es "adaptación", podemos decir que ésta
generalmente es concebida como la conformidad con las normas
que se le imponen al sujeto exteriormente. Este aspecto es
sólo una parte. El concepto de adaptación incluye la
armonía con las exigencias externas, y también la armonía
con las necesidades internas. Por ejemplo, no está adaptado
quien se somete y cumple las reglas de su trabajo, si éstas
le producen un nivel de ansiedad o hastío alto. En ese caso
existiría una adaptación externa pero no interna y, en
consecuencia, no existiría una adaptación real. Esta se
produce cuando el sujeto responde a las exigencias del medio
externo y, además, se siente satisfecho y tranquilo al
realizarlas. Tal sujeto compatibiliza la aceptación y
conformidad de los requerimientos externos, con la adaptación
y conformidad interna, subjetiva.
Aunque compatibilizar estos
dos aspectos es básico para la adaptación, el último
aspecto, que implica aceptación interna, tranquila y
subjetiva, es vital para el individuo. Es esta armonía o
conflicto con los propios sentimientos, comportamientos y
valores, lo distintivo de la adaptación. Como ejemplo,
podemos pensar que existen personas que padecen enfermedades
"incurables" que aceptan y se adaptan a la
situación que viven e incluso a la posibilidad cercana y
cierta de morir. Y puede existir una persona que se rebela,
angustia o deprime por la aparición de una
"espinilla" (acné). Aquí vemos con claridad
meridiana que la adaptación se relaciona directamente con la
aceptación y tranquilidad subjetiva frente a un hecho
externo, de distinta magnitud y complejidad.
En las pruebas de adaptación
no podemos inferir la magnitud o complejidad de los hechos
externos o de las exigencias externas, si previamente no nos
damos cuenta de la adaptación subjetiva. La
tranquilidad o angustia que una circunstancia produce en tal
sujeto: por ejemplo, si una persona muestra alta
"inadaptación familiar", nosotros podemos suponer
que se siente intranquilo, deprimido o angustiado con su
familia. También, que probablemente exista algún problema en
ella, pero no podemos inferir que el problema sea grande o
pequeño sólo por este hecho, dependiendo del grado de
adaptación o inadaptación en que el joven se sienta y la
forma definitiva que presente el afectado.
En las pruebas de adaptación
de la Batería CEIS, cuando nos encontramos con puntajes que
señalan alta inadaptación, podemos inferir que el joven se
siente "aproblemado", "molesto" o
"angustiado" en esa área. Por el contrario, si
presenta adaptación alta, podemos pensar que se siente
"tranquilo", aceptando plenamente lo que vive en ese
ámbito.
En las pruebas de adaptación
se especifican normalmente áreas para medir la adaptación o
inadaptación, porque los sujetos pueden tener distintos
grados de adaptación en áreas diversas de su vida. Puede
haber, por ejemplo, una fuerte adaptación en la familia y una
inadaptación total en el trabajo; un sujeto hipocondríaco
frente a su salud, pero muy bien adaptado en su familia y en
su grupo.
Resumiendo, podemos observar
que hay pruebas de personalidad de distintos tipos: unas son
pruebas de "descripción de rasgos" y otras de
"adaptación".
También vemos que las
pruebas de personalidad del tipo "adaptación",
miden en diversas áreas de la vida, la adaptación que el
sujeto presenta en cada una de ellas. Las pruebas de
personalidad del tipo "descripción de rasgos",
miden el grado en que cada sujeto presenta una característica
o modo de ser, común a muchos sujetos (ej: estabilidad,
introversión, dominio).
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