powered by FreeFind


 
Novedades Aporte Pedagógico Actualidad Educativa

  
Autoconcepto y autoestima en la vida escolar

Jorge Jerez O.
Departamento de Estudios CEIS Orientación y Capacitación
Seminario de Orientación Tutorial

El concepto de desarrollo se debe entender como un despliegue de las potencialidades personales por medio de la madurez biológica en conjunto con la interacción en el medio y el aprendizaje social. Es un proceso permanente en el tiempo que transcurre por etapas progresivas y sucesivas de evolución.

Existen algunos mecanismos y características individuales que se conjugan y contribuyen a mantener adecuados niveles de "homeostasis" es decir, equilibrios internos al nivel psíquico y biológico que permiten la subsistencia. Estos elementos son conocidos como "adaptativos" o "desadaptativos" dependiendo del grado de protección que nos brinden ante las amenazas del medio social.

Las potencialidades personales de cada estudiante que está en formación se dan en función del logro de la adaptación emocional y social y permiten la subsistencia. Definiremos dos de estos componentes que se encuentran a la base de todo proceso de desarrollo personal y que son útiles de entender por parte de padres y educadores para permitir y acompañar un sano desenvolvimiento social y psicológico.

El autoconcepto es el compuesto de ideas, sentimientos y actitudes que la gente tiene sobre sí misma. También podemos considerar el autoconcepto como nuestra tentativa de explicarnos a nosotros mismos, formar un esquema que organice las impresiones, los sentimientos y las actitudes que tenemos sobre nosotros mismos. Pero este modelo o esquema no es permanente, unificado o inmutable. Las percepciones que tenemos de nosotros cambian de una situación a otra y de una a otra fase de nuestra vida.

Aunque sus significados sean diferentes, es común utilizar indistintamente los términos autoconcepto y autoestima. El autoconcepto es una estructura congnoscitiva (una creencia acerca de quién es uno) mientras que la autoestima es una relación afectiva (una evaluación de quién es uno). Si la persona se evalúa de manera positiva decimos que tiene una autoestima elevada.

¿Cómo se desarrolla el autoconcepto?. El autoconcepto evoluciona gracias a la constante autoevaluación que se realiza en situaciones diferentes. En efecto, niños y adolescentes se preguntan de continuo "¿Cómo lo estoy haciendo?" Para normar sus juicios toman en cuenta las reacciones verbales y no verbales de las personas significativas; en los primeros años los padres, familiares y amigos, posteriormente también los maestros. Los estudiantes comparan su desempeño con sus propios criterios y con el de sus compañeros. Ambas formas de comparación, la personal (interna) y la social (externa), son importantes. Por ejemplo, los estudiantes comparan su desempeño en matemática con el mostrado en lenguaje o ciencias para formar sus autoconceptos en estas áreas. Si matemática es su mejor ramo, su autoconcepto en esta materia será el más positivo, aunque su desempeño real en ella sea malo. Pero también son importantes las comparaciones sociales. En la formación del autoconcepto en matemática también participa la forma en que su desempeño se compara con el de sus compañeros en la clase de matemática.

Hay otra tendencia en el desarrollo del autoconcepto. Justo después de la transición a una nueva escuela, en especial al pasar de la educación media a estudios superiores, los autoconceptos de los estudiantes parecen volverse más negativos e inestables.

Revisemos ahora la autoestima. Hay al menos dos preguntas que los maestros deberían plantearse respecto de la autoestima:

¿Cómo influye ésta en el comportamiento del estudiante en la escuela? Parece que es más probable que los estudiantes con mayor autoestima tengan éxito en la escuela aunque la fuerza de la relación varía de manera considerable según las características de los estudiantes. Además, una mayor autoestima se relaciona con actitudes más favorables hacia la escuela, mejor comportamiento en la sala de clases y mayor popularidad entre los compañeros.

¿Cómo afecta en la vida escolar la autoestima del estudiante? La escuela es el lugar en que los niños adquieren o no diversas competencias que llegan a definir el yo y las habilidades, donde se forman amistades con los compañeros y donde se practica el papel de miembro de la comunidad, todo lo anterior en un período de tiempo muy formativo. Así la construcción de la autoestima, la competencia interpersonal, la solución de los problemas sociales y el liderazgo se vuelven importantes por derecho propio y como cimientos fundamentales del éxito en el aprendizaje académico.

La retroalimentación de los profesores, sus criterios para evaluar y asignar calificaciones y el conocimiento de que se interesan por ellos influye en la idea que tienen los estudiantes de su capacidad en determinadas materias. Pero es probable que los mayores aumentos en la autoestima se produzcan cuando los estudiantes se hacen más competentes en las áreas que valoran, incluidas las áreas sociales que adquieren tanta importancia en la adolescencia. Esto supone que el mayor desafío de los profesores consiste en ayudar a los estudiantes a adquirir conocimientos y destrezas importantes.

¿Qué pueden hacer los profesores para fortalecer la autoestima en los estudiantes? Aquí hay algunas sugerencias.

1. Valore y acepte a todos sus alumnos, tanto por sus intentos como por sus logros.
2. Cree un clima física y psicológicamente seguro para los estudiantes.
3. Esté consciente de sus propios prejuicios (todos los tenemos) y expectativas personales.
4. Asegúrese que sus procedimientos para enseñar y agrupar a los estudiantes son realmente necesarios y no sólo una forma conveniente de manejar a los estudiantes problemáticos o de evitar el contacto con ciertos alumnos.
5. Establezca normas claras de evaluación; ayude a sus alumnos a aprender a evaluar sus propios logros.
6. Modele métodos apropiados de autocrítica, perseverancia y autorecompensa.
7. Evite hacer competencias y comparaciones destructivas; anime a sus estudiantes a que compitan con sus propios niveles de rendimiento previo.
8. Acepte a cada estudiante aunque rechace una conducta o resultado particular. Los alumnos deben sentir confianza, por ejemplo, de que reprobar un examen o ser castigado en clase no los convierte en "malas" personas.
9. Recuerde que un autoconcepto positivo se deriva del éxito al operar en el mundo y del hecho de ser valorado por la gente importante en el entorno.
10. Aliente a sus estudiantes a aceptar su responsabilidad por sus reacciones a los acontecimientos. Muéstreles que pueden decidir la manera de responder.
11. Establezca grupos de apoyo o "compañeros de estudio" en la escuela y enseñe a sus alumnos a animarse entre sí.
12. Ayude a sus estudiantes a establecer metas y objetivos claros; organice lluvias de ideas sobre los recursos que disponen para alcanzar sus metas.

   
 

Volver Atrás

Historial Novedades