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"Asertividad: para enseñar y aprender a convivir"
Jorge Jerez O.
Departamento de Estudios
CEIS Orientación y Capacitación
La asertividad es la
capacidad para expresar sentimientos, opiniones y creencias en forma adecuada,
en el momento oportuno, respetando los propios derechos y tomando en cuenta los
derechos de los demás. La actitud de la persona asertiva es positiva hacia los
demás y se siente con el derecho de alcanzar sus objetivos respetando el
derecho de los demás. La conducta es asertiva cuando:
- En su contenido, la persona expresa
lo que realmente piensa o siente, su acuerdo o desacuerdo, su agrado o
desagrado, su aceptación o rechazo ante una situación determinada.
- En la forma, la persona se expresa
con claridad, con seguridad y -si es necesario- con firmeza. En la conducta
asertiva el lenguaje no verbal del rostro, del cuerpo y de la voz apoya,
realza y enfatiza los contenidos, enriqueciendo la forma en que son
comunicados.
- En el tiempo, la conducta asertiva se
emite en el momento oportuno, la persona no se apresura ni demora demasiado
en expresarse. Determina el momento oportuno para intervenir.
La asertividad se ubica entre el polo pasivo y
el agresivo. Implica reconocer las emociones y hacerse cargo de ellas, sin
culpar a otros de lo que ocurre. Cualquiera de los dos extremos que se escoja
para enfrentarse al mundo, impide desarrollarse como persona y relacionarse
positivamente con los demás y se empobrece la calidad de la vida afectiva.
Es muy importante no confundir el término con
agresividad. La conducta agresiva suele implicar poco respeto por los demás,
tiende a generar desadaptación y frecuentemente se traduce en atropello a los
derechos de los demás, lo cual no es en absoluto asertivo.
La persona pasiva tampoco es asertiva, siente
temor e inhibe sus conductas en presencia de otros, y tiende a ocupar menos
espacio que el que le corresponde. Por el contrario, el agresivo tiende a ocupar
un espacio excesivo.
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CARACTERÍSTICAS DE UNA
PERSONA ASERTIVA
- Una persona asertiva se manifiesta
libremente; no tiene dificultad para hablar de sí misma y a través
de sus actos expresa lo que es, lo que piensa, lo que siente y lo que
quiere.
- Se comunica de manera directa, franca
y adecuada con los demás.
- No espera a que las cosas
"pasen" sino que se mueve activamente hacia lo que quiere
"haciendo" que las cosas sucedan.
- Conserva su dignidad y respeto
propio, aún cuando las cosas no resultan como ella espera, tratando
siempre de trabajar por ser mejor, aceptando sus limitaciones.
- Con respeto y delicadeza, pero
firmemente, es capaz de establecer quienes son sus amigos y quienes
no.
- Es emocionalmente libre para expresar
sus sentimientos sin caer en el extremo agresivo o pasivo.
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Personas carentes de asertividad
¿Cómo se comporta alguien que no es asertivo,
al relacionarse con otros? Podríamos hablar de cinco categorías de personas
que no son asertivas:
- El encasillado: Es respetado y
estimado por todos por su rectitud y orden, pero obtiene pocos logros
significativos. De vez en cuando, expresa sus deseos pero lo hace tan
débilmente, que el mensaje no es escuchado y no llega a ninguna parte.
- El que pasa inadvertido: Hace grandes
aportes. En el trabajo realiza excelentes tareas, pero nadie se da cuenta,
otros se atribuyen el mérito de sus actos, es inseguro y no sabe llamar la
atención hacia sus propios logros. Los demás se aprovechan de él, pero lo
permite y se traga el disgusto de ser así.
- El difícil: Confunde asertividad con
agresividad. Provoca disgustos y se muestra en desacuerdo con todo el mundo.
Aunque tenga la razón, sus modales desagradables molestan a los demás
tanto, que ni siquiera escuchan lo que dice.
- El quejoso: Es pasivo. Se queja
constantemente de los actos de los otros y de lo que le pasa. Pero nunca
piensa en lo que puede hacer al respecto. Cree que los demás deberían
cambiar pero no se dirige directamente a las personas adecuadas, sólo se
queja y gruñe.
- El explotado: Dice que sí a toda
petición aunque no quiera o pueda hacer lo que le piden, con frecuencia
cede ante los otros, sin recibir ni siquiera un "gracias" por sus
esfuerzos.
Los pensamientos pueden inhibir la
expresión asertiva
Los procesos cognitivos adquieren una gran
importancia. Muchos especialistas sostienen que gran parte de los problemas
emocionales de las personas, se deben a la forma como piensan o interpretan las
cosas, a errores en el pensamiento y en la interpretación de las situaciones
sociales.
Los diálogos internos sobre sí mismo, pueden
inhibir mucho la asertividad. Los poco asertivos tienden a tener autodiálogos
conflictivos y contradictorios. Las personas que emiten más conductas asertivas
se dicen a sí mismas una mayor cantidad de frases positivas que negativas.
Muchos no asertivos, para justificar su
conducta, construyen una especie de filosofía antiasertiva. Esta filosofía
está constituida por un conjunto de ideas y teorías que frenan la conducta
asertiva y dan valor a la conducta no asertiva. Así la persona puede incluso
sentirse contenta de no ser asertiva.
Entre las ideas irracionales antiasertivas
están:
1. Mi valor como persona depende de lo que
otros piensen de mí.
2. Más vale evitar que enfrentar.
3. Siempre tengo que hacerlo todo muy bien.
4. Debo recibir cariño y aprobación de parte de todas las personas que me
rodean.
5. Tengo que agradar a todos, siempre.
6. Quién nada hace, nada teme.
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