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Los cambios y
características de la pubertad
Jorge Jerez O.
Departamento de Estudios CEIS Orientación y Capacitación
Seminario de Manejo de situaciones conflictivas y relevantes
La pubertad designa el
periodo en que el joven está en condiciones de realizar la
reproducción sexual. La edad media de su aparición es entre
10 y 12 años de edad para la mujer y entre 12 y 14 para el
varón. Sin embargo, el inicio de la pubertad muestra gran
variabilidad en ambos sexos. Algunos adolescentes comienzan y
terminan los cambios de la pubertad antes que sus compañeros
del mismo sexo los hayan comenzado siquiera. El adolescente
puede sufrir problemas de ajustes si comienza la pubertad
mucho antes o mucho después que sus compañeros.
Como se advierte en la figura
[1], el momento y los cambios de hombres y mujeres son muy
diferentes. Por tanto, vamos a estudiar cada sexo por
separado.
Las mujeres llegan a la
pubertad entes que los varones. La primera señal es el
aumento del tamaño de los senos o la aparición del vello
púbico. Las mujeres presentan un "estirón" del
crecimiento durante las etapas intermedias de la pubertad.
Cuando ésta alcanza su nivel máximo, las mujeres crecen
aproximadamente 8 centímetros al año y cerca de 30
centímetros de estatura antes que termine el periodo del
"estirón". El crecimiento no se centra en las
piernas sino en el busto. La menarquia, o inicio del ciclo
menstrual, suele ser el último cambio físico de la pubertad.
De ahí que sea un error suponer que el comienzo del ciclo
menstrual marque el inicio de la pubertad en las mujeres. Ya
antes habrán ocurrido otros cambios importantes.
En promedio, los hombres
empiezan la pubertad dos años después que las mujeres. Esta
diferencia explica parte de la tensión de las interacciones
sexuales entre los adolescentes. El primer signo de pubertad
en el varón son algunos cambios en sus genitales,
acompañados de la aparición del vello púbico. El
"estirón" del crecimiento empieza más o menos al
cabo de un año. Vienen después cambios en el tamaño del
pene, la aparición de vello facial y corporal, así como un
gradual enronquecimiento de la voz.
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SECUENCIA DE LOS CAMBIOS DURANTE LA
PUBERTAD [1]
| EDAD |
MUJERES |
EDAD |
VARONES |
De
8 a 13
De 8 a 14
De 9.5 a 14.5
De 10 a 16.5 |
Crecimiento
de los senos
Crecimiento del vello púbico
Estirón del crecimiento
Menarquia |
De
10 a 13.5
De 10 a 15
De 11 a 16
De 11 a 14.5 |
Crecimiento
de los testículos
Crecimiento del vello púbico
Estirón del crecimiento
Crecimiento del pene,
cambio de voz, vello facial |
Hasta ahora nos hemos centrado en los cambios
de la pubertad relacionados con la reproducción sexual. Claro que al
adolescente le interesa todo eso, pero muchos otros cambios físicos tienen
lugar en su cuerpo. El "estirón" del crecimiento se acompaña de un
aumento de la masa muscular y de la grasa corporal, lo cual aumenta el peso del
adolescente. En general, el tejido muscular crece más rápidamente en los
varones que en las mujeres. La grasa corporal se incrementa en ambos sexos, pero
su rapidez de acumulación es mayor y más rápida en ellas, sobre todo en el
periodo que antecede al inicio a la pubertad. Al final de la adolescencia, los
varones tienen una más alta razón de masa muscular (3:1) que las mujeres
(5:4). El acelerado incremento de la masa corporal a veces hace que las mujeres
se preocupen demasiado por su peso, sobre todo en una sociedad que valora mucho
la esbeltez.
· El impacto psicológico de la pubertad
Para los adolescentes, la pubertad no consiste
tan sólo en meros cambios físicos. A menudo produce cambios en la autoimagen,
en la seguridad en sí mismo, en las relaciones familiares, en el estado de
ánimo, en las relaciones con el sexo opuesto y en muchas otras conductas. La
forma en que los adolescentes reaccionan ante ella es una historia complicada.
La naturaleza y el tiempo de los cambios de la pubertad parecen contribuir a
predecir sus efectos, pero también la sociedad en general moldea las reacciones
ante ella. Veamos, por ejemplo, cómo los medios masivos presentan al
adolescente. A menudo lo muestran como una persona obsesionada por el sexo,
rebelde, perturbada, indecisa, malhumorada, etc. Hay que buscar con lupa para
dar con una imagen positiva de él. Estas imágenes reflejan estereotipos
culturales y no sólo condicionan cómo reacciona la sociedad de adultos, sino
que además influyen en el propio adolescente.
A la adolescencia se le ha llamado los
"años larguiruchos". El cuerpo del adolescente parece estar
totalmente fuera de proporción. En las primeras etapas de la pubertad los pies,
las manos y las piernas parecen desproporcionadas con el tronco. Y así es,
efectivamente. Algunas partes de su cuerpo están madurando a un ritmo
diferente. En términos generales, las manos y los pies crecen antes que el
tronco y los hombros. Las variantes del crecimiento originan sensación de
torpeza y timidez, que pueden influir negativamente en la autoimagen mientras no
se alcance algún equilibrio.
A menudo el adolescente se califica de
malhumorado. Un momento puede estar contento y ser amistoso y al siguiente
sentirse molesto o triste. Muchos adultos atribuyen esas fluctuaciones a
"hormonas fuera de control". Sin embargo, la investigación indica que
las hormonas explican sólo una parte del malhumor que caracteriza al
adolescente. Se sabe que el rápido aumento hormonal en las primeras etapas de
la pubertad puede intensificar la irritabilidad, la impulsividad y la agresión
(en el varón) y la depresión (en la mujer); pero estos efectos los atenúa
generalmente el ambiente. Por ejemplo, el aumento de los niveles hormonales en
la adolescencia temprana puede dar origen a depresión en la mujer, pero esto
puede explicarse mejor por los eventos estresantes como los problemas con
amigas, en la escuela y con miembros de la familia. También interviene el
entorno social. A lo largo del día, los adolescentes muestran muchos cambios en
su estado de ánimo. Se les ve felices a la hora de la comida, aburridos en la
clase de matemáticas, emocionados con los amigos y enojados si un profesor los
trata injustamente. En otras palabras, su estado de ánimo fluctúa a medida que
cambian la actividad. Y como cambian de actividad y de ambiente más a menudo
que los adultos, esto explica acaso su propensión al malhumor.
A los adolescentes también se les considera
rebeldes e incontrolables. ¿Hay evidencia que corrobore esta concepción? En la
mayoría de las investigaciones se comprueba un ligero deterioro en la relación
con el padre durante la pubertad. Al comenzar la adolescencia, se observan menos
pensamientos positivos hacia los padres, menos comunicación con ellos y más
conflictos diarios. La intensidad y la frecuencia del conflicto parecen alcanzar
su punto máximo en la pubertad. En opinión de los teóricos modernos, al
parecer proviene de la necesidad de ser más independiente y de participar más
en las decisiones de familia. Sí los padres no están dispuestos a renunciar a
una parte del control, su actitud podría provocar un comportamiento rebelde.
Podemos decir que, en la mayoría de las familias, el inicio de la pubertad
produce desequilibrio en la relación con los padres. Es una conducta que se
observa más comúnmente entre padres y adolescentes que siempre han tenido
conflictos. Cuando existen relaciones positivas entre ellos, el equilibrio suele
restaurarse a medida que se renegocian los papeles, las reglas y las
expectativas. Las aplicaciones que eso tiene en la enseñanza son obvias. Los
profesores afrontarán más conflictos con los alumnos si no están dispuestos o
si no quieren permitirles un poco de independencia o de control en el aula.
· Efectos de la madurez temprana y tardía
El inicio de la pubertad muestra gran
variabilidad individual. Algunos la comienzan a los 8 ó 9 años de edad y otros
hasta los 15 ó 16 años. Aunque para la mayoría puede ser difícil adaptarse a
la adolescencia, ésta causa gran estrés a los que maduran antes o después que
sus compañeros. Los efectos de la maduración temprana y tardía son distintos
en ambos sexos. La madurez temprana puede resultar especialmente problemática
para las mujeres, porque la niña promedio madura 2 años antes que los varones.
En consecuencia, no estará en sincronía con sus compañeros.
La madurez temprana física de la mujer puede
tener consecuencias negativas, pero también plantea riesgos. En un principio,
mejora las relaciones con sus compañeros, su popularidad y competencia social.
Estas personas dependen menos de sus padres que las de maduración tardía. Sin
embargo, la madurez temprana puede ocasionar problemas psicológicos: autoestima
o autoimagen negativa, depresión, ansiedad y trastornos de la alimentación.
¿A qué se deben las consecuencias negativas
de la maduración temprana en la mujer? La poca autoestima quizá esté
relacionada con su somatotipo. Estas adolescentes suelen ser más corpulentas
que sus compañeras de maduración tardía y de aspecto infantil. En
consecuencia, su cuerpo ya no corresponde al ideal femenino de esbeltez que la
cultura moderna tanto aprecia. Además tienden más a relacionarse con
compañeras de mayor edad, lo cual puede impulsarlas a realizar acciones para
las cuales no están preparadas psicológicamente; por ejemplo, el noviazgo y la
actividad sexual, la ingestión de alcohol y conductas riesgosas. El rendimiento
escolar suele ser más bajo en estas muchachas que en sus amigas, comienzan a
tener novio antes y también relaciones sexuales. Las que optan por no
relacionarse con compañeras de mayor edad ni comportarse de esa manera
probablemente sufrirán menos problemas de ajuste social a la larga. En
conclusión, en parte los efectos de la maduración temprana se deben a la
compañía que escojan.
¿Y qué decir de los varones? ¿Se relaciona
la maduración temprana con consecuencias negativas? Algunos estudios efectuados
hace algunos años revelaron que tiene muchos efectos positivos en ellos.
Durante los años de enseñanza media, estos adolescentes son más seguros de
sí mismos, más populares y tienen mayores probabilidades de ser elegidos como
líderes que los que maduran tardíamente. Como en el caso de las mujeres, los
ideales de la cultura contribuyen mucho a la relación que les producirá la
maduración temprana. Su aspecto físico se aproxima más al ideal de un cuerpo
alto y musculoso. Como en el caso de las mujeres, los ideales de la cultura
contribuyen mucho a la relación que les producirá la maduración temprana. A
diferencia de las mujeres, tienden más a reaccionar de modo positivo ante los
cambios físicos. Además, igual que ellas, los que optan por juntarse con
compañeros de mayor edad están más expuestos a las actividades de riesgo o
antisociales. Por ejemplo, los estudios realizados en los Estados Unidos y en
Europa demuestran que los que entablan amistad con compañeros mayores tienden
más a la delincuencia, al consumo de drogas y alcohol; suelen tener más
problemas en la escuela y relaciones sexuales prematuras.
Como acabamos de señalar, los efectos de la
maduración temprana y tardía dependen del contexto sociocultural. En un
estudio realizado en Nueva Zelanda se descubrió lo siguiente: hay menos
probabilidades de observar los efectos de maduración temprana en las mujeres
cuando asisten a escuelas de un solo sexo y no a escuelas mixtas. Los efectos de
la maduración temprana son distintos en las mujeres, según que asistan a una
escuela elemental o intermedia (12 a 14 años); las mujeres de maduración
temprana tienen más problemas en una escuela intermedia porque experimentan
transiciones múltiples. En ambos tipos de plantel se observa una conducta
desviada en las adolescentes de maduración temprana. Además, los efectos de la
maduración temprana y tardía influirían menos en los sexos, si la sociedad no
apreciara tanto el aspecto físico. Los padres y los profesores pueden ayudar a
los jóvenes a hacer la transición a la adolescencia, preparándolos para los
cambios que tendrán lugar (por ejemplo, la mayoría de los niños pasan por una
fase de serenidad antes de iniciar el estirón del crecimiento) y restándole
importancia al aspecto físico. Hay que ayudarles a reconocer que la persona
puede poseer muchas cualidades que lo hacen especial, único y atractivo.
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