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¿Cómo integrar la vida?

Raúl Cheix M.
Director CEIS Orientación
Seminario de Desarrollo Personal

En nuestros días el tema de la vida humana está en un primer plano. Las noticias golpean intensamente la conciencia con los extremos a los que puede llegar la persona. Los contrastes que se presentan en el mundo y que dejan al descubierto los estudios y las estadísticas pueden ser percibidos como francamente escandalosos.

Plantearse frente a la existencia del ser humano implica mirarla de manera amplia e integradora. Requiere el esfuerzo de superar la apreciación espontánea y simplista por otra más rigurosa y profunda.

En las líneas siguientes nos proponemos aportar un esquema que permita comprender de mejor manera las circunstancias en las que se desenvuelve nuestra vida. El esquema es una representación esquemática de la realidad, es como un mapa. El mapa no es el territorio. El mapa permite establecer ciertas imágenes y coordenadas que permitan ubicarse y recorrer el territorio. Muchos son los accidentes y fenómenos geográficos que se presentan en el territorio como muchos son también los eventos y circunstancias entre los cuales se desenvuelve la vida. Un buen mapa hace posible la orientación y el reconocimiento de todo el territorio. Lo vasto del territorio de la propia existencia no permite deambular sin dirección y sentido. La energía que se requiere para transitar por el camino de la vida merece que se le encauce de manera responsable y productiva. La espontaneidad tiene su valor y hay que cuidarla para sea un aporte constructivo y no desintegrador de la persona.

Definir y realizar el propio proyecto de vida es la máxima expresión de la integración de la existencia. El proyecto de vida es una meta y un camino. Es un propósito en el que se empeñan los mejores esfuerzos y también implica la habilidad para saber aprovechar las oportunidades que se presentan sin buscarlas ni quererlas. Es una experiencia de gozo pero también de renuncia y postergación del bien inmediato por uno mayor. Es una búsqueda de certezas pero también implica la audacia de lanzarse hacia lo desconocido.

En un proyecto de vida auténtico, realista e integrador deben armonizarse diversos planos de la existencia. La imagen de una escalera ayuda a hacer explícito el orden jerárquico de cada uno de sus componentes. Los peldaños inferiores son la base de sustentación de los superiores y de ello se deriva que no pueden ser desatendidos o minimizados. Sin embargo, tienen su valor en cuanto medios para favorecer la plena realización de los estratos superiores. Todos son necesarios, pero no todos se logran satisfacer. Los últimos tienen mayor primacía, pero no está asegurada su conquista. Los peldaños superiores son más permanentes en el tiempo, los inferiores en cambio, pueden ser mucho más inestables y variables a lo largo de la vida. Si en el primero son decisivas las circunstancias externas y ajenas a sí mismo, en el último es la persona la determinante y responsable en definitiva.

 

 

 

 

Proyecto de vida:
Es el itinerario que traza la persona y que expresa la concreción de la vocación a la que se siente llamado

     

Sentido de vida:
Es el conjunto de valores que orientan y dirigen la existencia.

   

Estilo de vida:
Son las creencias, actitudes y conductas que inspiran la propia vida y que llevan a la persona a tomar determinadas decisiones.

 

Calidad de vida:
Valoración que se hace de la propia existencia, se expresa en el grado de satisfacción o malestar que se tiene respecto de la vida.

Condiciones de vida:
Identificado con el nivel de vida material y los recursos externos a la persona y que le permiten la satisfacción de sus necesidades básicas.

En el cuadro que presentamos a continuación definimos los componentes e indicadores que están involucrados en cada uno de los niveles en los que se estructura la propia existencia. Los componentes dan cuenta de los elementos constitutivos de cada nivel, en tanto que los indicadores son señales más o menos explícitas en los comportamientos, actitudes y valores que manifiesta la persona.
 


Nivel

Componentes

Indicadores

Condiciones
de vida

(Bienestar)

•  Biológico

•  Salud
•  Alimentación

•  Material

•  Vivienda
•  Equipamiento del hogar

•  Económico

•  Ingreso familiar
•  Estabilidad económica
•  Seguridad y previsión

•  Social

•  Nivel educacional y calidad de la educación
•  Tiempo libre y esparcimiento

Calidad
de vida

(Sentirse bien)

•  Emocional

•  Satisfacción y agrado con la propia vida
•  Logros y metas alcanzadas
•  Estabilidad anímica y tranquilidad
•  Optimismo y humor ante la vida

•  Relacional

•  Ubicado en el mundo
•  Sentimiento de pertenencia
•  Reconocimiento propio y ajeno del propio valer

Estilo
de vida

(Vivir bien)

•  Externos

•  Autocuidado de la salud
•  Ausencia de excesos y riesgos
•  Prácticas saludables

•  Internos

•  Autodominio y autocontrol
•  Disciplina y orden
•  Laboriosidad y capacidad de esfuerzo
•  Superación personal

Sentido
de vida

(Saber vivir)

•  Cognitivo

•  Capacidad reflexiva, de análisis y discernimiento.
•  Autocrítica y consciencia de los propios actos.

•  Actitudinal

•  Predisposiciones internas que inspiran la conducta.
•  Opciones que se adoptan.

•  Etico

•  Principios en los que se orienta la vida.
•  Normas a las que se adhiere.

Proyecto
de vida

(Amar la vida)

•  Personal

•  Autovaloración y autoaceptación de sí mismo.
•  Responsable y comprometido en el decir y actuar.

•  Social

•  Integrado y solidario con los otros.
•  Sensible y en comunión con la naturaleza.

•  Vocacional

•  Autorrealización personal.
•  Constructor y agente de cambio en la sociedad.

•  Espiritual

•  Creencias a las que adhiere.
•  Integración de la vida y la fe.

 

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